Por Analía Montenegro
Hoy, 22 de abril, la Iglesia católica conmemora la festividad de San Agapito, un papa cuya vida y legado dejaron una huella imborrable en la historia eclesiástica.
San Agapito
Papa y Misionero, este santo, también conocido como Agapetus I, ocupó el trono papal durante casi un año, desde el 535 hasta su fallecimiento en 536. Su breve pontificado no fue menos significativo. Fue enviado por el rey de los godos a Constantinopla con una misión crucial: disuadir al emperador Justiniano de reconquistar Italia. Aunque la misión no tuvo éxito en ese sentido, Agapito logró una victoria importante al enfrentarse a la herejía monofisita.

San Dionisio de Corinto alaba su egregia caridad hacia los hermanos y los extranjeros necesitados. Agapito no solo predicaba la fe, sino que también la vivía a través de sus acciones. Su preocupación por los oprimidos y los necesitados lo llevó a ser un ejemplo de compasión y solidaridad.
Aunque su papado fue breve, su legado es duradero, dejó una marca indeleble en la Iglesia. Su determinación en la defensa de la ortodoxia y su amor por los más vulnerables siguen inspirando a los fieles hasta el día de hoy.
Santoral Completo del Día
Además de San Agapito, hoy también se celebra la festividad de San Cayo, otro santo venerado en la tradición cristiana. Ambos nos recuerdan la importancia de la caridad, la valentía y la fidelidad en nuestra vida espiritual.
En este Día del Santoral, reflexionemos sobre la vida de San Agapito y su legado de amor y servicio. Que su ejemplo nos inspire a ser mejores personas y a cuidar de nuestros hermanos necesitados.
Analía Montenegro
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