Por Analía Montenegro
La Unión Tranviarios Automotor (UTA) ha anunciado un paro nacional de 24 horas para el próximo *martes 6 de mayo, en respuesta a la falta de avances en la negociación paritaria con las empresas de transporte de pasajeros de corta y media distancia. La medida de fuerza surge tras el agotamiento del período de *Conciliación Laboral Obligatoria, sin que se haya logrado una mejora en la oferta salarial por parte del sector empresarial.
Una oferta insuficiente
Según el comunicado oficial de la UTA, los empresarios propusieron un incremento remunerativo menor al 6%, a pagarse a partir de junio, además de sumas no remunerativas de $40.000 en mayo, 50.000 en junio y 70.000 en julio. Desde el sindicato, esta oferta fue calificada como una «falta de respeto», considerando la inflación y el costo de vida actual.
El gremio reclama una actualización salarial acorde a la realidad económica del país, argumentando que los trabajadores del sector han visto congelados sus sueldos desde diciembre de 2024. La propuesta empresarial, basada en bonos no remunerativos, fue rechazada por la UTA, que exige un salario básico de $1.700.000.
Impacto del paro
La decisión del sindicato llega tras semanas de negociaciones infructuosas con las cámaras empresariales, que argumentaron problemas de financiamiento estructural debido al esquema vigente de tarifas y subsidios.
Desde el sector empresarial, se sostiene que el déficit operativo alcanza el 40%, lo que dificulta la posibilidad de ofrecer aumentos salariales sin una actualización tarifaria o un incremento en los subsidios estatales.
Sin embargo, la UTA ha insistido en que los trabajadores no pueden seguir esperando mientras sus ingresos pierden poder adquisitivo.

Un conflicto sin solución a la vista
El paro del 6 de mayo marca el inicio de un plan de lucha por parte del gremio, que no descarta nuevas medidas si no se logra un acuerdo satisfactorio. La falta de avances en la negociación y la postura intransigente de ambas partes generaron incertidumbre sobre el futuro del servicio de transporte público en el país.
Mientras tanto, los usuarios del transporte deberán prepararse para una jornada de interrupciones y complicaciones en la movilidad urbana. La UTA convocó a todos los trabajadores del sector a sumarse a la protesta, reafirmando su compromiso con la defensa de los salarios y condiciones laborales.
El conflicto sigue abierto, y la expectativa está puesta en si el Gobierno intervendrá para destrabar la negociación o si el paro será solo el primer paso de una escalada de medidas de fuerza.
Analía Montenegro
josenizzo.info
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