Pekín advierte a las «fuerzas separatistas» con maniobras aéreas, navales y de misiles de largo alcance tras la aprobación de un millonario paquete de armas de EE.UU. a Taipéi.

Por Analía Montenegro | josenizzo.info
El Comando del Teatro Oriental de China ha ejecutado este martes, 30 de diciembre de 2025, ejercicios militares con fuego real de largo alcance en las aguas al norte de Taiwán, movilizando una fuerza combinada de sus unidades terrestres, aéreas, navales y de misiles. Estas maniobras, denominadas ‘Misión Justicia 2025’, representan, según el portavoz militar Shi Yi, «una severa advertencia para las fuerzas separatistas que buscan la independencia de Taiwán y abogan por la injerencia externa», además de ser «una medida legítima y necesaria para salvaguardar la soberanía y la unidad nacional de China».
En un comunicado oficial, el comando detalló que los ejercicios involucraron a destructores, fragatas, cazas y bombarderos en operaciones de identificación y verificación, alerta y expulsión, simulacros de ataque, asalto a objetivos marítimos, así como operaciones antiaéreas y antisubmarinas en aguas al norte y al sur de la isla. El objetivo principal de estas demostraciones de fuerza es poner a prueba las «capacidades de coordinación aire-mar, así como el bloqueo y control integrados», según el comunicado.
Los ejercicios, que dieron inicio el lunes por la mañana, se concentran en patrullas de preparación para el combate por mar y aire, la obtención de superioridad conjunta, el bloqueo de puertos y zonas clave, y la disuasión multidimensional en la región.
Por su parte, el Ministerio de Defensa Nacional de Taiwán ha reportado una escalada significativa en la actividad militar china alrededor de la isla, detectando la presencia de 130 aeronaves militares, 14 buques de guerra y ocho buques operando en el espacio aéreo y las aguas circundantes. Alarmantemente, 90 de estas aeronaves cruzaron la línea media del estrecho de Taiwán hacia las zonas de identificación de defensa aérea norte, central, suroeste y este de la isla.
Estas contundentes maniobras chinas se producen inmediatamente después de la aprobación por parte de Estados Unidos de un paquete de armas a Taiwán valorado en más de 11.000 millones de dólares. Pekín ha manifestado que esta medida «vulnera la soberanía, la seguridad y la integridad territorial de China» y ha prometido una respuesta «firme y contundente».
Taiwán, que se autogobierna con una administración propia desde 1949, es considerada por China como parte irrenunciable de su territorio. La mayoría de los países, incluida Rusia, reconocen la isla como parte integral de la República Popular China. Ante las recurrentes declaraciones separatistas de los líderes de Taiwán, Pekín ha reiterado enfáticamente que la región «nunca ha sido un país, ni jamás lo será», subrayando que «Taiwán es una parte inalienable del territorio de China».
La escalada de tensión en el estrecho de Taiwán, catalizada por los recientes megaejercicios militares de China, subraya la persistente y peligrosa dinámica entre Pekín y Taipéi, exacerbada por la intervención estadounidense. La determinación china de reafirmar su soberanía sobre Taiwán se manifiesta con una contundencia militar sin precedentes, buscando enviar un mensaje inequívoco a cualquier fuerza que promueva la independencia de la isla. La comunidad internacional observa con preocupación cómo este delicado equilibrio se tensa aún más, con el riesgo latente de que cualquier error de cálculo pueda desatar consecuencias impredecibles en una de las regiones geopolíticas más sensibles del mundo. La «Misión Justicia 2025» no es solo una demostración de fuerza, sino un recordatorio de que la cuestión de Taiwán sigue siendo el punto más álgido en la agenda de seguridad global.