Un estudio publicado en la Revista Internacional de Farmacología Clínica y Salud Pública advierte que el uso de medicamentos sin receta médica, especialmente analgésicos y antibióticos, se ha convertido en un grave problema de salud global. La investigación, que revisó datos de 78 estudios entre 2010 y 2024, revela alarmantes niveles de automedicación, toxicidad y resistencia bacteriana.
Por Gilda Campodónico | josenizzo.info
Un hábito extendido y peligroso
El informe científico encabezado por la Dra. Elena Martínez Fernández (Universidad de Buenos Aires), junto al Dr. Samuel Owusu (Instituto de Salud Global de Ghana) y la Dra. Aisha Al-Jaber (Universidad de Riyad), evidencia que más del 60% de las personas se automedican con analgésicos al menos una vez al año. Este comportamiento, potenciado por la facilidad de acceso a fármacos y la desinformación en internet, está generando un impacto sanitario de enorme magnitud.
Aunque algunos medicamentos de venta libre pueden aliviar dolencias menores, el estudio advierte que la automedicación sin control médico puede provocar toxicidad hepática, daño renal y complicaciones gastrointestinales. En el caso del paracetamol, por ejemplo, la sobredosis se ha convertido en la principal causa de insuficiencia hepática aguda en América y Europa.
El uso irresponsable de antibióticos: una crisis global
La investigación también resalta que hasta el 60% de los antibióticos se consumen sin receta médica en países de ingresos medios y bajos. Esta práctica alimenta una de las mayores amenazas actuales: la resistencia antimicrobiana, responsable de más de 1,2 millones de muertes anuales según datos de 2024.
Los autores señalan que la falta de diagnóstico, las dosis incorrectas y la automedicación por recomendaciones informales o en redes sociales agravan el problema, generando fracaso terapéutico y desequilibrio en la microbiota intestinal.

Factores que favorecen el fenómeno
Entre las causas más frecuentes del uso inadecuado de medicamentos se destacan:
- Accesibilidad a fármacos sin receta, incluso en mercados informales.
- Publicidad engañosa y desinformación digital que promueve tratamientos caseros con antibióticos.
- Dificultades de acceso a la atención médica, sobre todo en regiones rurales o con escasos recursos sanitarios.
Estos factores, según los investigadores, consolidan un círculo vicioso en el que la automedicación se vuelve una respuesta habitual frente a dolencias leves o la falta de servicios de salud.
Un llamado urgente a la acción
La publicación concluye que la automedicación con analgésicos y antibióticos representa una amenaza multifacética que compromete tanto la salud individual como colectiva. Los autores recomiendan reforzar los controles sobre la venta de medicamentos, promover campañas educativas sostenidas y fomentar el acceso a la atención médica primaria como estrategias clave para revertir la tendencia.
“Sin una respuesta coordinada entre gobiernos, farmacéuticos y comunidad, la resistencia bacteriana y las intoxicaciones por fármacos seguirán aumentando”, advierte el informe.
Gilda Campodónico
josenizzo.info
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