Un estudio reciente reveló que los microplásticos funcionan como vehículos de bacterias patógenas y resistentes a los antimicrobianos. Científicos advierten que estas partículas viajan desde plantas de tratamiento hasta playas, zonas de baño y áreas de cultivo de mariscos.

Por Analía Montenegro | josenizzo.info
Microplásticos: contaminantes diminutos, riesgo enorme
Las partículas de plástico de menos de 5 milímetros —conocidas como microplásticos— se han convertido en uno de los contaminantes más extendidos del planeta. Más de 125 billones de estas partículas están dispersas en océanos, suelos, ríos, lagos, animales e incluso en el cuerpo humano.
Cada una actúa como un pequeño vehículo que transporta bacterias dañinas, capaces de viajar largas distancias a través de los sistemas fluviales y alcanzar áreas costeras utilizadas para el ocio y la producción de alimentos.
La “plastisfera”: comunidades bacterianas que preocupan
Expertos detallan que en la superficie de los microplásticos se forman rápidamente biopelículas complejas —las llamadas “plastisferas”— que pueden contener bacterias patógenas y microorganismos resistentes a antimicrobianos (RAM). Estudios de laboratorio ya habían mostrado que materiales plásticos comunes pueden favorecer el crecimiento selectivo de comunidades responsables de enfermedades en humanos y animales.
El estudio metagenómico que encendió las alarmas
El equipo liderado por la Dra. Emily Stevenson, del Laboratorio Marino de Plymouth, instaló cinco materiales distintos (microesferas, gránulos, poliestireno, madera y vidrio) en una vía fluvial para evaluar su colonización bacteriana. Tras dos meses de exposición, las biopelículas se analizaron mediante metagenómica.
Los resultados fueron contundentes:
• Patógenos y bacterias resistentes a los antimicrobianos se detectaron en todos los materiales y en todos los sitios.
• El poliestireno y las microesferas mostraron la mayor presencia de RAM.
• Algunos patógenos aumentaron aún más aguas abajo cuando estaban asociados a biopelículas, un hallazgo inesperado.
• Las microesferas favorecieron bacterias portadoras de genes resistentes a antibióticos críticos como aminoglucósidos, macrólidos y tetraciclinas.

El estudio cobra especial relevancia tras la reciente fuga de bioperlas desde plantas de tratamiento en Camber Sands, considerada por activistas como uno de los peores incidentes de contaminación por pellets plásticos en la costa del Reino Unido.
Un riesgo creciente para la salud pública y ambiental
Investigadores advierten que los microplásticos representan un riesgo potencial en zonas cercanas a instalaciones de acuicultura, donde organismos filtradores pueden ingerir partículas colonizadas. Esto compromete la bioseguridad y podría impactar la cadena alimentaria.
La profesora Pennie Lindeque, coautora del estudio, subrayó que cada partícula, protegida por su biopelícula, se comporta como un vehículo que transporta patógenos desde aguas residuales hasta playas, balnearios y áreas de producción de mariscos.
El trabajo también aconseja extremar cuidados simples pero necesarios: quienes limpien playas deben usar guantes y lavarse las manos al finalizar.
Analía Montenegro
josenizzo.info
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