Por Analía Montenegro
La achicoria (Cichorium intybus), una planta herbácea perteneciente a la familia de las asteráceas, ha sido valorada desde la antigüedad por sus propiedades medicinales y su versatilidad en la cocina. Con sus vibrantes flores azules y sus raíces profundas, esta planta no solo embellece los campos, sino que también ofrece una amplia gama de beneficios para la salud, convirtiéndose en un aliado natural para quienes buscan mejorar su bienestar.
Características de la achicoria
Originaria de Europa, Asia y África, la achicoria crece en terrenos baldíos, bordes de caminos y campos abiertos. Sus hojas son similares a las de la lechuga, mientras que sus flores, de un intenso color azul, florecen en verano. Sin embargo, la parte más utilizada de la planta es su raíz, que se ha empleado tradicionalmente como sustituto del café y como base para infusiones.
Beneficios para la salud
La achicoria es rica en compuestos activos como inulina, taninos, ácido chicórico y vitaminas A, B y C, lo que la convierte en una planta con múltiples aplicaciones terapéuticas. Entre sus principales beneficios destacan:
Salud digestiva: La inulina, un tipo de fibra prebiótica presente en la raíz de achicoria, promueve el crecimiento de bacterias beneficiosas en el intestino, mejorando la salud de la microbiota intestinal. Esto ayuda a aliviar problemas como el estreñimiento, la hinchazón y el síndrome del intestino irritable.
Propiedades antiinflamatorias: El ácido chicórico y otros compuestos fenólicos de la achicoria tienen efectos antiinflamatorios, lo que la hace útil para reducir la inflamación en condiciones como la artritis y otras enfermedades crónicas.
Regulación del azúcar en sangre: Estudios sugieren que el consumo de achicoria puede ayudar a regular los niveles de glucosa en sangre, gracias a su contenido de inulina y su capacidad para mejorar la sensibilidad a la insulina.
Apoyo hepático: La achicoria ha sido tradicionalmente utilizada como depurativa y protectora del hígado. Sus compuestos ayudan a estimular la producción de bilis, facilitando la digestión de grasas y la eliminación de toxinas.
Antioxidante: Gracias a su alto contenido de polifenoles, la achicoria combate el estrés oxidativo, protegiendo las células del daño causado por los radicales libres y previniendo el envejecimiento prematuro.

Usos en la herboristería
En herboristería, la achicoria se utiliza en diversas formas:
- Infusión: Las raíces tostadas y molidas se preparan en infusión como sustituto del café, ideal para quienes buscan reducir su consumo de cafeína.
- Extractos líquidos: Se emplean para aprovechar sus propiedades digestivas y depurativas.
- Hojas frescas: Las hojas jóvenes pueden consumirse en ensaladas, aportando un sabor ligeramente amargo y un toque nutritivo.
La achicoria es un regalo de la naturaleza que combina belleza y funcionalidad. Sus beneficios para la salud digestiva, su poder antiinflamatorio y su capacidad para apoyar el bienestar general la convierten en una planta indispensable en la herboristería moderna. Ya sea en forma de infusión, extracto o como ingrediente culinario, la achicoria sigue demostrando por qué ha sido valorada durante siglos.
Analía Montenegro
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